Ocaso del eterno silencio.
Ocaso del eterno silencio
Como grito jamás escuchado
mi alma ya se ha marchado
mi motor yace ya apagado
y yo sin vida me he quedado.
Nunca el tiempo me había sobrado
mas, ahora llega estar amontonado
pilares de él se han fabricado
de cada hora, minuto y segundo pasado.
Desde aquel día jamás he hablado
pués las ánimas de mi se han alejado
profetizán que yo he matado
y que del azufroso infierno he escapado.
Mas, ninguno conoce lo ocurrido
pués, aquel hombre tuvo su merecido
su mano sangre amiga había derramado
y no dejaría sin vengar a un ser amado.
Pero ya me he acostumbrado
a la soledad absoluta de ser un odiado
e incluso a veces agradable ha sido
el estar en el ocaso del eterno silencio atrapado.





